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jueves, abril 2, 2026
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Cómo usar copa menstrual: UNAM GLOBAL

Si estas considerando cambiar las toallas desechables o tampones por una copa menstrual, debes estar consciente que se trata de  un dispositivo médico de clase II, es decir, un producto que debe utilizarse bajo supervisión médica


“al ser un dispositivo médico, tiene que tener esta autorización COFEPRIS que es la que nos permite saber que va a ser segura y eficaz, desde problemas oncológicos, hasta el crecimiento microbiano y favorecer algunas infecciones de tipo vaginal”

De acuerdo con Elizabeth Sánchez González, de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la UNAM, a través de UNAM GLOBAL, la copa no absorbe, sólo retiene. Dado que la sangre retenida es un medio de cultivo nutritivo que favorece la proliferación de bacterias y microorganismos como los hongos, es importante no superar el tiempo máximo de uso recomendado por el fabricante, ya que la probabilidad de un síndrome de shock tóxico se incrementa considerablemente

 “si es un flujo moderado o un flujo abundante, solamente se esteriliza al principio de cada ciclo y al finalizar, puedes pasar tu dedo dentro de la vagina, para que puedas saber que quedó perfectamente instalada, que no hay fugas. Si la utilizas durante más de12 horas, la probabilidad de este síndrome de shock tóxico es muy alta”

El shock tóxico es una enfermedad grave causada por las toxinas de ciertas bacterias. Algunos síntomas son: fiebre, escalofríos, náuseas, vómito, dolor de cabeza y muscular. En caso de identificar alguna sintomatología es preciso ir al médico antes de que el cuadro se complique.

Previo a comprar una copa, es recomendable asistir con una ginecóloga para descartar alguna patología, padecimiento o condición (como endometriosis, lesiones vaginales o enfermedades de transmisión sexual) que impidan su uso temporal o definitivo, explicó Elizabeth Sánchez González, de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la UNAM


 “Necesitas estar verificando que se mantenga íntegra, que no tenga cambios de olor, de color o textura, porque si esto sucede vas a tener que cambiarla”

Pueden ser de látex; sin embargo, hay múltiples registros de reacciones alérgicas a éste. Las copas fabricadas con silicona de grado industrial o que contienen ftalatos o bisfenol pueden generar problemas oncológicos en personas con predisposición genética, así como crecimiento microbiano, y favorecer las infecciones vaginales”

Usarla implica una curva de aprendizaje de hasta nueve ciclos y es importante tenerlo en cuenta desde la elección del tamaño, el cual dependerá del tipo de sangrado. Para flujos moderados se recomienda la talla 1 o A y, para abundantes, la 2 o B.

No hay una medida estándar. Nuestra fisiología es tan variada que debemos evaluar la mejor opción. Por ejemplo, si hay problemas en la firmeza del suelo pélvico, por un parto o poca flexibilidad muscular, una grande retiene mejor el sangrado. Si el cérvix es muy largo, algunas podrían incomodar. Cada marca ofrece modelos y tamaños distintos

Y es que cuando se usa una talla más pequeña de la necesaria, ocurren problemas como incomodidad, irritación y laceración en la zona vaginal. Por otro lado, si es muy grande, suceden fugas, sensación de que se resbala o entrada de aire que provoca molestias.

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