(Con información de EFE e imagen de MEXSPORT)

Ya no depende de sí mismo el Atlético de Madrid, aún por encima de todos con el 0-0 contra el Barcelona en el Camp Nou, pero ya sin esa ventaja tan valiosa, sujeta, como su primera posición, al resultado de este domingo del Real Madrid contra el Sevilla, en otro pulso definitivo por la Liga, que también sigue en agitación por abajo: empató el Alavés y perdió el Huesca.

El resultado dominical en el Alfredo Di Stéfano condiciona todo para las tres jornadas finales: si el Real Madrid gana, será el líder, el único que no debería atender a otros marcadores; si empatan o si vence el Sevilla, el Atlético seguirá al frente, dependiendo de sí mismo, como en las últimas 20 citas del torneo.

“No creo verlo (el Real Madrid-Sevilla). No estoy viendo los partidos, porque no lo paso bien”, aseguró Diego Simeone, el técnico del Atlético, cuya puesta en escena en el Camp Nou reivindicó todo lo que puede ofrecer el equipo rojiblanco, que surgió para ganar. No lo logró porque le faltó lo más decisivo del fútbol: la pegada.

Hasta el descanso fue visiblemente mejor que su rival. Hasta entonces, con una superioridad táctica evidente, con una presión alta que configura al Atlético como un equipo mucho mejor que en el bloque bajo, sin la posesión pero con un dominio de los espacios apabullante, apenas sufrió atrás y generó bastante en ataque, con nueve remates. De Lemar -lesionado en el minuto 13-, de Correa, de Llorente, de Luis Suárez, de Yannick Carrasco… Ineficaces todos.

“Si ganamos los tres partidos, yo aún me veo con opciones”, proclamó en el otro lado Gerard Piqué en ‘Movistar’. Es la última esperanza del Barcelona, que perdió por un golpe en la cabeza a Sergio Busquets a la media hora -fue trasladado a un hospital para pruebas, que determinaron que sufre una contusión facial con fisura maxilar superior- y que reaccionó en el segundo acto. No le bastó, porque vivió más que nunca encomendado a una genialidad individual de Lionel Messi, que insistió. El ’10’ argentino fue la única luz visible en el apagón general azulgrana: cedió dos puntos… Y quizá la Liga.