Los Diablos reviven y dejan tendidos a los Pericos de Puebla

Estadio Alfredo Harp Helú, casa de los Diablos Rojos del México. Foto: Jaime Gómez Torres/ACIR Deportes
Estadio Alfredo Harp Helú, casa de los Diablos Rojos del México. Foto: Jaime Gómez Torres/ACIR Deportes

En un partido que tuvo de todo, los Diablos Rojos (24-6) revivieron en la novena entrada y llevaron el juego a extra innings, antes de dejar tendidos a los Pericos (18-12) para sellar el triunfo 8-7 y quedarse con la serie.

Con una tabla por jardín derecho en la décima entrada, José Pirela puso a correr al Mollete Guitérrez de segunda a home para que el México dejara tendido y le hiciera la diablura al campeón, que parecía escaparse del infierno del Harp Helú con una apabullante victoria.

Una noche redonda para el venezolano, que terminó siendo ovacionado por la marabunta roja, luego de irse de 5-2, con un cuadrangular solitario, dos carreras anotadas y tres impulsadas.

Leo Germán (2), Ciro Norzagaray (1), Peter O’Brien (1), Danny Ortiz (2) y Miguel Guzmán (HR) se combinaron para apuntar las siete rayitas de Puebla.

Los Pericos se presentaron imponentes en la novena entrada, con una ventaja de 3-7 y con Elkin Alcalá — brillante con el salvamento en el juego dos — en la lomita buscando un salvamento de cuatro outs, pero salió bolero y de poco en poco le fue dando vida de más a los Pingos.

Desde su primer bateador, en la octava, se vio que no estaba fino, caminando al primer hombre que encaró, pero había logrado salir sin dificultad con un rodado. Lo que siguió fue una tragedia para Puebla y otra épica del México.

Con tres outs de vida, imparables consecutivos de Japhet Amador, José Marmolejos y una base por bolas a Diosbel Arias llenaron las bases de diablos. Sin lugar para ponerlos, Pirela impulsó una carrera de caballito, dosis que repitió Julián Ornelas para poner el juego 5-7.

A la hora cero, el Haper Gamboa hizo valer un turno en el que llevó la cuenta al máximo antes de ponerla en jardín izquierdo para remolcar las dos carreras del empate, haciendo correr a un Pirela que llegó barrido a home para empatar el encuentro, en una apretada jugada que terminó forzando el retiro por lesión del receptor poblano, Juan Kirk.

Ya en la décima, los Diablos consiguieron colgar el cero en la pizarra gracias a una brillante participación de Daniel Ponce de León — quien se llevó el triunfo — que, a pesar de negociar un pasaporte, retiró a los Pericos con tan solo 14 lanzamientos y un ponche.

El relevo de Héctor Villalobos — quien eventualmente se llevaría la derrota — no fue bueno para los Pericos y abrió la puerta para que los Rojos respiraran aire fresco. Puso en circulación al Mollete tras un bolazo, llegó a segunda en un toque de sacrificio y, aunque caminaron a Canó buscando evitar lo inevitable, José Pirela se puso la capa, soltó el madero y con un trueno por el derecho selló un triunfo más… ¡A la diabla!

Trevor Bauer

En un maratónico partido, la apertura de Trevor Bauer fue opacada por la épica gestada por los Diablos. Fue su sexta salida de la temporada y lució tan sólido como siempre, aunque terminó por irse sin decisión.

El espadachín tuvo una noche en la que recetó ocho ponches y tan solo negoció una base por bolas, pero los Pericos lo hicieron trabajar bien y le conectaron seis imparables.

A buena hora sacaron los maderos los Pericos, pues luego de ir abajo 2-0 en la pizarra, conectaron tres hits en la quinta, para igualar el marcador justo antes de que comenzara una pausa por lluvia que se extendió hasta por una hora y diez minutos.

El responsable de empatar el marcador fue Leo Germán, quien le tomó la medida y se fue de 2-2 ante Bauer con un sencillo y un doble.

La siguiente salida de Bauer será el 21 de mayo en la visita a los Bravos de León.

Por Jaime Gómez Torres e imagen de Jaime Gómez Torres/ACIR Deportes