(Con información de EFE e imagen de MEXSPORT)

Hungría arrancó un valioso empate ante una Francia que perdonó demasiado. El resultado aprieta las cosas en un Grupo F y despierta esperanzas en los de Marco Rossi para clasificarse para octavos.

La conexión Griezmann-Mbappé-Benzema ofreció una obra de arte a la media hora: el primero filtró a la espalda de la defensa, el segundo la dejó de tacón y el tercero perdonó cuando venía de cara cerca del área pequeña.

Francia jugó entonces unos minutos de gran fútbol y no marcó por falta de puntería. Y justo entonces llegó el gol húngaro en el descuento de la primera parte.

En una contra Fiola se plantó en el área tras una pared con Sallai, Varane llegó tarde y el carrilero definió ante Lloris poniéndola al palo con la sangre fría de un delantero.

Primera ocasión, primer gol de Hungría. Y primer tanto encajado por Francia en los últimos seis encuentros.

En la segunda mitad los de Didier Deschamps salieron con una presión adelantada, aunque los centroeuropeos no se arrugaron y respondieron con contras cargadas de veneno.

De nuevo, como ante Portugal, el portero del RB Leipzig fue uno de los mejores de su equipo y fundamental para arrancar un empate histórico.