Sin ser brillante, el equipo de Cruz Azul hizo lo suficiente para imponerse por marcador de 2-0 al Real Hope de Haití, en el partido de ida de la Primera Ronda de la Copa de Campeones de la Concacaf celebrado en el Estadio Cibao en la República Dominicana.
Los goles de la victoria fueron obra de Ángel Sepúlveda al minuto 38 y del uruguayo Gabriel Fernández al 82. La vuelta se disputará el martes 11 de febrero en el Estadio Olímpico Universitario.
Para amarrar su boleto a los octavos de final la “Máquina” requiere al menos de empate e inclusive se puede dar el lujo de perder por un gol; los de Haití están obligados a ganar por diferencia de 3 tantos.
La “Máquina” pensó que con la calidad individual y colectiva le era suficiente para resolver fácilmente este duelo, sin embargo, enfrente tuvo un rival que durante diversos lapsos lo metió en serios problemas.
De hecho logró irse al frente cuando vivía sus peores momentos ante un cuadro haitiano que cuando lograba conectarse al frente metió en problemas a la zaga mexicana.
Pese a que tuvo más tiempo el esférico pocas fueron las acciones que generó, la primera al minuto 18 por medio de Omar Campos, quien de primera sacó un disparo que Gooly Elien a una mano salvó su meta.
La respuesta de los caribeños llegó al minuto 35 en un pase a profundidad para Watz Leazard que se enfilaba solo ante Andrés Gudiño, pero Jesús Orozco con excelente barrida le robó el balón.
Cuando mejor lucía el Real Hope, un mal despeje de Huguens Michel le permitió a Ángel Sepúlveda recuperar el balón a la entrada del área para meter un disparo pegado al poste izquierdo al minuto 38.
En el segundo tiempo los “celestes” tuvieron ocasiones que pudieron hacer crecer, pero tomaron malas decisiones que les impidieron aumentar la ventaja.
Fue hasta el minuto 83 cuando encontraron el segundo gol en un tiro de esquina por izquierda a primer poste donde el uruguayo Gabriel Fernández conectó un cabeza que pegó en Jimmylson Guillaume para irse al fondo de las redes y amarrar un triunfo corto, pero que parece suficiente para la vuelta.
Por Ricardo Blancas Avalos e imagen de Edgar Flores








