(Con información de EFE e imagen de MEXSPORT)

El Barcelona doblegó al Girona en el segundo choque de la pretemporada (3-1), en una tarde con tres penaltis transformados, uno de ellos por Memphis Depay, que logró ver puerta en un debut en el que dejó buenas sensaciones.

Además de la puesta de largo del holandés, el partido propició los primeros minutos de la temporada para Lenglet, De Jong y Griezmann, que, rodeados de jóvenes, sometieron al Girona apretar el acelerado.

El dominio de los de Koeman se tradujo pronto en gol: el mismo Balde forzó un penalti sobre la línea del área que transformó Piqué con suspense, pues Juan Carlos llegó a tocar el balón con la palma de su mano.

Sin tiempo para reaccionar, el cuadro de Koeman puso el 2-0 por medio del albanés Rey Manaj a los 24 minutos, que culminó una gran jugada colectiva a centro raso de Mortimer para prolongar la racha goleadora que le acompaña en la pretemporada.

En el minuto 85, cuando parecía que el partido moriría con el 2-1, Griezmann provocó el tercer penalti de la tarde y le cedió el lanzamiento a un hiperactivo Depay para que se estrenara con el Barcelona. El neerlandés no falló y puso el broche al partido con un trallazo a la escuadra.