El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), se pronunció sobre el reciente ataque ocurrido en una preparatoria de Michoacán, donde un alumno asesinó a dos profesoras, con un arma de alto poder.
Calificó como “profundamente preocupante” que un adolescente haya tenido acceso a un arma larga de alto poder, situación que obliga a revisar las redes de circulación de armas en México y las condiciones que permiten que niños y adolescentes estén expuestos a ellas.
El organismo declaró que “las escuelas deben ser espacios seguros, protectores y libres de violencia”, ya que donde hay violencia no es posible enseñar, ni aprender.
Expresó su consternación por el hecho y envió condolencias a las familias de las víctimas, así como a la comunidad educativa afectada.
Unicef, advirtió del riesgo de normalizar contextos donde la violencia se vuelve cotidiana para las infancias, lo que exige atender no sólo el hecho aislado, más bien las causas estructurales: entornos de riesgo, falta de oportunidades y ausencia de redes de protección.



