México está en riesgo de perder la certificación como país libre de sarampión, reconoció el secretario de Salud, David Kershenobich.
Detalló que a pesar de que los contagios van a la baja, en nuestro país, al igual que en Estados Unidos y Canadá, hay casos activos y no se ha logrado frenar su transmisión durante tres meses, requisito indispensable para la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
En el caso de México, los casos confirmados ascienden a 12 mil 697 y a 18 las defunciones. Asimismo, se tiene un registro de 60 casos activos en Jalisco, Zacatecas, Durango y Quintana Roo.
La evaluación de la Organización Panamericana de la Salud para determinar si México conserva o no la certificación está programada para noviembre próximo y para mantenerla es imprescindible que no se registre ningún caso activo.
Perder el estatus significa que se ha restablecido la transmisión endémica, a menudo debido a deficiencias en la vacunación, la vigilancia o la respuesta a los brotes, y aunque no hay sanciones formales, es indicativo de un mayor riesgo de brotes de sarampión o rubéola, especialmente entre las poblaciones vulnerables; más presión sobre los sistemas nacionales de salud y reversión de los avances en salud pública.
Para recuperar la certificación, el país debe interrumpir la transmisión endémica durante al menos 12 meses, presentar un plan de medidas correctivas en consonancia con el marco regional y fortalecer los sistemas de inmunización, vigilancia y respuesta a los brotes.








