La reciente mortandad de peces registrada en el sistema lagunario Chairel–Camalote, en el sur de Tamaulipas, tuvo su origen en un fenómeno hidrológico asociado a la variación en los niveles de salinidad del agua.
Así lo confirmaron autoridades estatales y federales tras un operativo técnico de evaluación en la zona y aseguraron que no hay indicios de contaminación química o riesgo para la población.
Explicaron que el evento fue consecuencia de un proceso natural de mezcla entre agua dulce y agua salobre, derivado de cambios en el equilibrio del sistema lagunario.
Dicha condición generó un entorno adverso para especies propias de agua dulce, que no lograron adaptarse a las nuevas concentraciones salinas.
Las autoridades anunciaron que continuará el monitoreo en el sistema lagunario Chairel–Camalote, para dar seguimiento a la evolución de los niveles de salinidad y prevenir posibles afectaciones futuras.








