Los gobiernos de México y Estados Unidos se encuentran en alerta por el avance tecnológico de drones en los campos de batalla del conflicto entre Rusia y Ucrania, ya que los carteles latinoaméricanos están adoptando estos conocimientos para poder aplicarlos.
En el contexto de la guerra en el este de Europa se han detectado avances tecnológicos en materia de drones y tácticas de guerra, como frecuencias de radio alternas para evadir sistemas anti-drones y poder transportar más explosivos.
Lo que llama la atención de militares en Estados Unidos y México, es que han detectado la explotación y contratación de soldados, en su mayoría colombianos, con experiencia reciente en el campo de batalla para adquirir conocimientos avanzados en tecnología y así capacitar a operadores de drones latinoamericanos.
A través de dinero e intimidaciones, los cárteles amenazan a las familias de estas personas para reclutarlos y enviarlos bajo contratos de un año como militares al frente ucraniano, y a su regreso reincorporarlos a la organización criminal para que brinden información, habilidades y tácticas.
Una evaluación gubernamental interna advierte que las autoridades antinarcóticas de Estados Unidos y México se encuentran buscando alternativas para afrontar este nuevo desafío. Por otro lado, el general retirado Glen D. VanHerck y otros funcionarios de la Fuerza Aérea de Estados Unidos predicen que el mayor peligro no será solo en la frontera, sino en el uso de estos drones explosivos por parte de los carteles contra fuerzas de seguridad mexicanas y grupos rivales.
En Colombia, por ejemplo, los incidentes de violencia con drones armados han escalado drásticamente, pasando de 38 eventos en 2024 a más de 200 a principios de septiembre de este año.
Aunque Estados Unidos ha respondido desplegando sistemas de láser de alta energía (derribando 11 drones vinculados al narcotráfico recientemente), la inmensa capacidad financiera de los carteles prevé un escenario complejo.








