Entre 2016 y 2023, las altas temperaturas causaron tres millones de muertes en el mundo.
Así lo reveló un estudio publicado por la revista médica británica The Lancet, donde se reclama declarar el cambio climático una “emergencia sanitaria mundial” y convertirlo en la prioridad de los gobiernos.
De acuerdo con el documento, los efectos perjudiciales del cambio climático sobre la salud, avanzan más rápido que la respuesta mundial a esos efectos.
El informe se enfocó a partir del 2016, cuando entró en vigor el Acuerdo de París, que buscaba limitar el calentamiento global a 1.5 grados Celsius respecto a la era preindustrial, y 2023, el último año con datos completos.
Sólo en 2023, un récord de 710 mil decesos pueden asociarse al calor, lo que supera el número de muertos por malaria o VIH. Más de dos tercios de ellos son atribuibles al cambio climático de origen humano, destacó el estudio.
Los expertos detallaron que siempre hay períodos de fuerte calor, pero su intensidad y su frecuencia se ven amplificadas por el cambio climático de origen humano, por eso observamos más muertes de las que habríamos tenido.



