La Comisión de igualdad de Género de la Cámara de Diputados aprobó una reforma que busca erradicar la brecha salarial por razones de género, al reconocerla como un tipo de violencia laboral y económica que persiste en los centros de trabajo del país.
Se trata de un dictamen que modifica el artículo 11 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias, la cual fue turnada al Pleno de San Lázaro, la cual facilitará la prevención de esta conducta y su sanción, aseguró la presidenta de dicha Comisión, la diputada Karina Margarita del Río Zenteno.
“El objetivo principal de la minuta es hacer visible y atender la brecha salarial, incorporando de manera expresa que negar un salario igual por un trabajo de igual valor constituye una forma de violencia laboral. Esto permitirá identificar con claridad esta conducta para prevenirla, sancionarla y erradicarla”.
Durante la sesión, las legisladoras coincidieron en que la brecha salarial es una barrera estructural para la autonomía económica de las mujeres, la cual se ha normalizado a través de los años.
En este sentido, la legisladora por Morena, Clara Cárdenas, señaló que se ha tolerado que los hombres perciban un mayor salario que las mujeres por realizar las mismas actividades.
“Este dictamen representa un paso firme y sin retorno en la consolidación de la transformación social de México, pues durante décadas la desigualdad en los centros de trabajo ha sido normalizada bajo la sombra de la costumbre. Se ha tolerado que al igual que se ha tolerado que a igual trabajo y bajo la misma responsabilidad las mujeres perciban ingresos sustancialmente menores que los hombres”.
Por su parte, la diputada Mildred Concepción Ávila consideró que la desigualdad salarial afecta ingresos y proyectos de vida de mujeres, lo que, a su vez, repercute en su vida familiar.
“Es un paso importante porque reconocemos algo que durante muchos años ha permanecido normalizado. Pagar menos a una mujer por realizar el mismo trabajo, pues es también violencia. La desigualdad salarial no solamente afecta un ingreso, afecta proyectos de vida, limita la independencia económica y eso profundiza las desigualdades familiares”.



