En esta temporada cada vez que vamos a una tienda de autoservicio o departamental y vemos en los anaqueles y en las entrada productos relacionados con las fiestas patrias, de Halloween, Día de Muertos o Navidad, nos llenamos de emoción, alegría, y nos hace desear que pronto lleguen esas festividades, que nos harán olvidar la rutina diaria o los problemas que podamos estar enfrentando.
A esta explotación de sentimientos se le conoce como “Dream marketing”, estrategia de mercadotecnia anticipada, que es diseñada para motivar el cambio de hábitos de consumo y planificar compras adelantadas, con el único objetivo de aumentar las ventas.
Así lo explicó a Panorama Informativo Carlos Herrero, presidente y fundador de Extrategia, empresa especializada en Marketing, Asuntos Públicos y Comunicación.
“Y yo creo que el Dream marketing está trabajando sobre dos temas muy importantes: Uno sobre responder a los sueños de las personas, responder a los sueños que están relacionados con grandes momentos de la vida y de las fiestas y de la celebraciones, y por otro en la tarde alargar los tiempos de consumo como es lógico, pero esto pues la verdad es construir un sueño, construir una alegría construir una vitalidad que entorno a nuestras grandes fiestas que nos dan tanta fuerza”.
El también licenciado en filosofía, nos explicó que el “Dream Marketin” es un fenómeno mundial, donde las marcas y las empresas han entendido que hay que adelantar y alargar el consumo, estrategia que al final les dará resultados positivos.
“Vamos a referirnos concretamente a los adornos de Navidad por ejemplo, o a todos los temas de alimentos en México, como el pan de muertos, la rosca de reyes o los tamales del día de la Candelaria, se acaba absolutamente todo, yo creo que esto va mínimo de un 30% hasta un 100% más de venta”.
En la entrevista Carlos Herrero, nos explicó que esta estrategia de las marcas y tiendas de vender explotando los ojos, el gusto y el olfato es muy buena, sin embargo los consumidores deben cuidar mucho su consumo para no caer en una “exageración o adicción”.
“No hay que dejarse llevar hay que saber dónde está uno, y evidentemente las empresas y las marcas tienen que presentar y los supermercados, las tiendas todo lo que tienen, y nosotros sabe regularnos, saber tener un equilibrio, porque si nos desequilibramos, la felicidad que nos producen esos pesos productos valga la redundancia, ya no va a tener equilibrio por lo tanto ya no nos va a dar paz”.
Por último dijo que para poder cubrir los gastos, pagar la tarjeta en medio de este “consumismo alargado”, uno debe conocerse a si mismo para saber cómo manejar esta situación para no caer en problemas financieros.








