Durante el año pasado, en México se registraron 23 mil 541 muertes fetales, cifra menor con respecto a 2022 cuando se presentaron 25 mil 41 casos. Estas correspondieron a una tasa nacional de 67.5 por cada 100 mil mujeres en edad fértil.
Del total de decesos, 81.7 % ocurrió antes del parto, 17.2 % sucedió durante el parto y en 1.1 % de los casos no se especificó el momento.
Asimismo 53.2% de los casos de muertes fetales correspondió al sexo masculino y 37.4 %, al femenino. En 9.4 % de los casos no se especificó el sexo.
El mayor porcentaje de muertes fetales correspondió a embarazos únicos con 93.7 por ciento. Siguieron los gemelares con 5.9 %
Lo anterior se desprende de las Estadísticas de Defunciones Fetales (EDF) 2023 del INEGI, en donde se explica que las entidades federativas que presentaron las tasas más altas de muertes fueron: San Luis Potosí, Durango, y el estado de México. Las tasas más bajas se registraron en Oaxaca, Zacatecas, 41.6 y Campeche.
El organismo precisó que las afectaciones al feto por factores maternos y por complicaciones tanto del embarazo como del trabajo de parto y del parto mismo fueron las principales causas de muerte fetal con 45.9 por ciento. Siguieron otros trastornos originados en el período perinatal, con 25.7 %.








