Lorenzo Chávez Santos, coordinador de Seguridad, Vialidad y Protección Civil de la Central de Abasto de la Ciudad de México, detalló que, de 2018 a la fecha, se ha logrado una reducción del 83 % en la indecencia delictiva de alto impacto en este centro de distribución de alimentos.
Añadió que, para atender la exigencia de seguridad, se ha utilizado tecnología avanzada junto con trabajo de proximidad social, con el objetivo de generar confianza entre la comunidad y fomentar la cultura de la denuncia.
Chávez Santos puntualizó que “la instalación del C2 con más de 600 cámaras y 100 botones de pánico distribuidos de manera estratégica, fue una herramienta fundamental para el combate a la delincuencia”, junto con la llegada del módulo del Consejo Ciudadano capitalino.








