Tras seis días de operaciones intensas, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) cerró las compuertas de la presa “El Cuchillo”, ubicada en Nuevo León, que se utilizó para contribuir al pago de la deuda hídrica que México mantiene con Estados Unidos.
La principal fuente de abastecimiento para la Zona Metropolitana de Monterrey, bajó del 81 al 69% de su capacidad, con 763 millones de m³ de almacenamiento, según datos de la Conagua.
Aunque este volumen garantiza el abasto para consumo humano por aproximadamente tres años, la decisión ha generado controversia en regiones agrícolas de Tamaulipas, donde productores del Distrito de Riego 025 denuncian que sus tierras permanecen sin una gota de agua en plena temporada de cultivos. Este distrito abarca 202 mil hectáreas en municipios como Reynosa, Río Bravo Valle Hermoso y Matamoros, históricamente conocidos como el “granero” de México.
Fuentes del Organismo Cuenca Río Bravo de la Conagua indicaron que los 150 millones de m³ de El Cuchillo cubren parte del adeudo, mientras que los restantes 100 millones provendrían de las presas internacionales.








