Persisten problemas aeroportuarios

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Especialistas advierten retrocesos en operaciones y seguridad aérea

Persisten los problemas aeroportuarios en la Zona Metropolitana del Valle de México, pese a la operación del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), advirtió Julio Serrano, presidente del Centro de Estudios Espinosa Yglesias, durante el conversatorio “Los servicios aeroportuarios de la Ciudad de México” organizado por ese centro.

“Sentimos nosotros que la situación todavía no está resuelta que seguimos teniendo un problema aeroportuario aquí en la Zona metropolitana, el AICM dejó de ser en el aeropuerto más importante de Latinoamérica. Si comparamos el número de pasajeros que transportaba el Aeropuerto Benito Juárez, el AICM, en 2019, comparado con lo que transporta hoy, pues de hecho se ha reducido”, señaló Serrano.

El especialista detalló que, incluso sumando la operación del AIFA, el volumen de pasajeros no ha mostrado un crecimiento respecto a 2019. “En 2019 eran un poco más de 50 millones. El año pasado el AICM transportó 44.5 millones, el AIFA el año pasado transporta como 7 millones de pasajeros, sumando el Benito Juárez y Santa Lucía, estamos hablando de que prácticamente no se ha movido el número de pasajeros del 2019, 2025”, explicó.

Durante el conversatorio, José Alfredo Covarrubias, secretario del Sindicato de Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano, advirtió que la planeación aeroportuaria enfrenta retos estructurales. “Dicen bueno pues ponemos otro aeropuerto, ahora están planeando o plantean establecer una terminal tres, ¿Crece el muégano verdad? En el mismo espacio y entonces hay un desorden terrible y que las obras hidráulicas, que las obras de dotación de servicios aguas sobre todo quedan insuficientes y es un total desorden. ¿Qué es lo que me recomendaría un arquitecto, si yo tengo mi casa así? Pues tírala y haz una nueva”.

Covarrubias también se refirió al rediseño del espacio aéreo tras la entrada en operación del AIFA y a la reducción en la capacidad de operaciones. “Aparte de poner el Felipe Ángeles se tuvo que rediseñar el espacio aéreo porque el espacio aéreo es el mismo. Antes cabían 61 aeronaves por hora, ahorita lo redujimos a 44 por razones de seguridad y porque estamos compartiendo el mismo espacio y resulta que esperábamos que con dos aeropuertos creciera el número de aeronaves de operaciones que se pudieran aprovechar y resulta todo lo contrario, ahora caben 11% menos de aeronaves en esos dos aeropuertos en el mismo espacio aéreo”, indicó.

En el encuentro también se abordó la situación de los controladores aéreos, ante el crecimiento de la demanda y la antigüedad del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que en 2028 cumplirá 100 años. Sobre este tema, Covarrubias afirmó: “Preparar controladores estamos en una crisis terrible, necesitamos por lo menos 500 controladores, más de 500 controladores. Somos mil, son 63 aeropuertos en todo el país, todos esos controladores tienen que controlar todo ese espacio, cada vez hay menos, estamos en una crisis de generaciones, las generaciones actuales no conciben que pueda fallar un equipo, les está resultando de poco interés a los jóvenes prepararse en esta carrera porque son mucho muchos los riesgos”.

Por su parte, María Larriva, especialista en tráfico aéreo e incidentes y accidentes, señaló que el rediseño del espacio aéreo ha generado mayores recorridos y costos para las aerolíneas. “Vuela entre 60 y 80 millas más que en los procedimientos anteriores. ¿Cuánto es en combustible, en tiempo, en empleados, tripulaciones? Pero además todos estos errores se pagan en el precio del boleto, pero aparte ese rediseño tiene fallas importantes en la Seguridad hubo partes del espacio aéreo cuyo procedimiento fue descuidado y donde los aviones están sin separación y eso incrementa la carga de trabajo de los controladores”, advirtió.

Finalmente, durante el conversatorio se planteó la necesidad de adquirir un radar meteorológico para mejorar la programación de vuelos, atender de manera urgente el problema de drenaje en el aeropuerto capitalino y que los aeropuertos entregados a las fuerzas armadas regresen a mandos civiles.