La iglesia católica aclaró que el diálogo con el narco no forma parte de su política oficial.
Y es que hace unos días se informó que unos 40 sacerdotes de Guerrero, Tamaulipas, Jalisco, Michoacán y Ciudad de México estaban siendo capacitados en la Universidad Pontificia de México, a través de un taller para dialogar con miembros del crimen organizado y reducir así la violencia en sus comunidades.
Sin embargo, la Conferencia del Episcopado Mexicano se desmarcó de esas iniciativas y reiteró que ese no es su enfoque.
El teólogo Jorge Atilano, director ejecutivo del Diálogo Nacional por la Paz, explicó que el objetivo del taller es formar a los sacerdotes para construir la paz desde abajo, con metodologías incluyentes y sin sustituir las responsabilidades del Estado.
Aunque el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias, sí había declarado que se buscaba dialogar con criminales, el Episcopado fue claro: la intención no es pactar con delincuentes.


