Los altos directivos empresariales en nuestro país mantienen cautela debido a la percepción de la economía, ya que un 58% considera que este año la economía se estancará, un 21% que la economía entrará en recesión, y otro 21% considera que la economía se mantendrá en crecimiento.
Así lo explicó Ricardo Delfín socio líder de Clientes y de Mercado de la firma KPMG, al dar a conocer los resultados del estudio “Perspectivas de la Alta Dirección en México 2026”, Innovación y resiliencia para fomentar la competitividad.
“Y me voy a pasar precisamente porque en estos mensajes de crecimiento de ventas, y de apetito para, sobretodo de la necesidad de hacer ciertas inversiones, viene con un mensaje de cautela por parte del alta dirección ante las expectativas económicas del 2026, y esta cautela no nos extrañe, la realidad es que podemos hablar de que es un reflejo también del desempeño económico global, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional no anticipa crecimientos más allá del 3% la economía global”.
El estudio revela que las compañías mexicanas enfrentarán este 2026 un clima marcado por la incertidumbre, la disrupción, cambios regulatorios, transformaciones tecnológicas.
En este sentido el especialista destacó que entre los principales retos para nuestro país este año se encuentran: Lograr una revisión adecuada para México del T-MEXC; Incrementar la confianza en el Estado de Derecho: atraer inversiones tanto nacionales como extranjeras; poner en marcha políticas públicas que fomenten la inversión privada y mantener la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Al referirse concretamente al acuerdo comercial T-MEC entre México, Estados Unidos y Canadá, Ricardo Delfín, dijo lo siguiente.
“Hoy por hoy mucho de los altos directivos dicen que es muy temprano para conocer cuál va a ser el impacto de la revisión del T-MEC, todavía no hay reglas, todavía estamos en fases iniciales de negociación, pero lo que sí nos están expresando, es que esta negociación puede ser una oportunidad de inversión, va a ser el catalizador para detonar inversiones”.
Por último dentro de los temores de los altos directivos de las empresas mexicanas, se encuentran los riesgos de recibir un ataque cibernético, de ser víctimas de un robo o un fraude, así como perder relevancia en el mercado o la llegada de una tecnología que pueda desplazarlos, no lograr identificar los cambios de hábitos del consumidor así como los temas ambientales, sociales y de gobernanza.


