La reforma laboral que implementa la jornada semanal de 40 horas no se limita a un día de descanso obligatorio, indicó el secretario de Trabajo, Marath Bolaños, ante diputados de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y Trabajo y Previsión Social, en el marco de la discusión de la minuta aprobada en el Senado.
Durante el encuentro, el funcionario federal destacó la flexibilidad de la iniciativa para que el cumplimiento de las 40 horas se dé en cinco días, con jornadas de ocho horas diarias.
“No es limitativo a que existan dos días de descanso, en la medida en que tenemos ocho horas de trabajo diario, después 40 horas a la semana, pensando en una jornada que se realice de manera regular, tenemos una jornada de cinco días”.
Sin embargo, esto depende de la relación entre las empresas y trabajadores, pues la modificación establece que, por cada seis días trabajados, las personas trabajadoras gozarán de un día de descanso obligatorio.
“La jornada laboral será de 40 horas semanales, en los términos que establezca la ley, y, por cada seis días de trabajo, las personas trabajadores deberán disfrutar, por lo menos, acá importantísimo, destacar, subrayar, resaltar, por lo menos, un día de descanso con goce de salario íntegro”.
Afirmó que los beneficios de la reforma laboral consisten en equilibrar la vida personal, familiar y laboral; mejorar la salud; seguridad en el trabajo; reducir la fatiga y la reducción de los accidentes laborales.
Añadió que la reforma de las 40 horas se inscribe en la ‘primavera laboral’ de la 4T, como parte de las reformas en favor de los trabajadores, como la desaparición del outsourcing, el aumento de las vacaciones, el alza sostenida del salario mínimo y la ley silla.






