México descendió dos escalones en la lista de países más felices del mundo, al pasar del lugar 10 al 12 (6.972), de acuerdo con el Informe Mundial de Felicidad 2026, elaborado por Universidad de Oxford, Gallup y la Red de Soluciones para el Desarollo Sostenibles de la ONU.
El trabajo utiliza la Escalera de Cantril, a partir de las autoevaluaciones de ciudadanos de 147 países, quienes califican su vida actual en una escala del 0 al 10 en los últimos tres años. Al respecto, la estadística la encabezan Finlandia, Islandia, Dinamarca, Costa Rica y Suecia.
Además, mide el bienestar a partir del PIB per cápita, experiencia de vida saludable, generosidad, apoyo social, libertad para tomar decisiones y percepción de corrupción.
Aunque existe un retroceso en el último año, es mínimo, equivalente a siete centésimas, indicó el Dr. Gerardo Leyva, del Laboratorio Interdisciplinario de Encuestas y Datos Sociales (LIEDS) de la IBERO, durante un evento de análisis del reporte organizado por el ITAM.
“México salió en el lugar 12. El reporte del año pasado salió el lugar número 10, pero, para eventos prácticos, el nivel de felicidad en México es prácticamente igual, son siete centésimas por debajo de lo del año pasado, tal vez para efectos prácticos es lo mismo”.
El especialista apuntó que, en el caso de México y Costa Rica, los países latinoamericanos mejor posicionados, el nivel de felicidad y bienestar no está completamente explicado por variables económicas, pues también influye la calidad de las relaciones sociales o humanas y vínculos familiares.
“Una parte muy grande de lo que ocurre en Costa Rica y México no esta explicado por variables y lo que seguramente está quedando fuera del modelo es la calidad de las relaciones sociales, interpersonales y familiares, que son especialmente intensas en países latinoamericanos y nos hacen poder lograr niveles mayores de felicidad”.
El Informe Mundial de Felicidad 2026 explora la relación entre la felicidad y las redes sociales, al considerar que las redes sociales comunitarias se asocian a un mayor bienestar que las redes sociales que se rigen por el algoritmo, detalló la Dra. Margarita Tarragona, del Centro ITAM de Estudios del Bienestar.
“Se ve una diferencia clara entre los niveles de felicidad de las personas que usan más y usan más intensamente las redes que nos conectan con otros y aquellas personas que usan más intensamente las redes de algoritmo”.








