
La reforma de reducción de la jornada laboral a 40 horas contempla solo un día de descanso obligatorio para ‘dar flexibilidad’ a los trabajadores y empleadores, expresó el secretario de Trabajo, Marath Bolaños, tras reunirse con senadores de Morena.
Ante los señalamientos de la oposición y colectivos sobre que la iniciativa debería incluir dos días de descanso obligatorios a la semana, expresó que se abre la posibilidad para negociar las jornadas de trabajo, siempre y cuando sean 40 horas a la semana.
“¿Qué es lo que queremos?, que también haya cierta flexibilidad para los trabajadores, que sean las personas trabajadoras las que definan, en acuerdo con los empleadores, su jornada de trabajo”.
Indicó que la reforma es constitucional, la cual modifica el artículo 123, para que las 40 horas se puedan dividir en un esquema de ocho horas diarias, en cinco días.
“Lo que vamos a hacer es dejar constitucionalmente, con muchísima claridad, 40 horas a la semana, sumado esto a que hay ocho horas de trabajo, bueno, estamos con muchísima claridad que da ese margen, que son cinco días de trabajo a la semana”.
Se prevé que la propuesta se comience a discutir la próxima semana en las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos del Senado.
Las 40 horas se implementarían de manera gradual, hasta completarse en 2030, para que la transición no afecte la productividad de las empresas.

