Este domingo, más de 99 millones 700 mil ciudadanos mexicanos fueron llamados a votar por primera vez para elegir 881 cargos del Poder Judicial de la Federación (PJF) y más de mil 800 cargos locales en 19 estados.
Pese a la falta de recursos y tiempo, el Instituto Nacional Electoral (INE) logró instalar el 99.9% de las 83 mil 974 casillas que se tenían contempladas en todo el país. Solo 16 casillas no se instalaron por violencia, robo y/o falta de funcionarios entre los estados de Chiapas, Michoacán y Sinaloa.
Sin embargo, se registró una participación máxima de 13.3% (13 millones 272 mil 578 ciudadanos) del padrón electoral, de acuerdo con la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei. Si tomamos en cuenta que el costo total de este proceso fue de 7 mil 829 millones de pesos, significa que cada voto representó casi 590 pesos.
A falta de información, una votación al azar
En la alcaldía Cuauhtémoc, de la Ciudad de México, la jornada transcurrió muy tranquila, debido a las pequeñas filas, e incluso, hubo algunas casillas que, por decenas de minutos, no tenían votantes, como la 4678 de Tlatelolco y la 4656 de Peralvillo.
María Elena y Armando sí acudieron a emitir su sufragio al considerarlo como “un deber”, pero reconocieron que fue un proceso muy complejo al recibir nueve boletas, por lo que terminaron votando al “azar” y ni siquiera recurrieron al polémico “acordeón”.
“Tenía un poquito más de complicación por la cantidad de candidatos […] Para no ser honesto no (los conocía) mucho y al final terminé haciéndolo por sentimiento y casi casi al azar”, confesó Armando a 88.9 Noticias.
“No estamos preparados, no sabemos ni a cuál […] Simple y sencillamente no sabemos por quién, pero para mí cumplir y ya. El deber que uno siente con la responsabilidad”, agregó María Elena.
Por su parte, Paulina, una joven estudiante de Derecho por la UNAM, expuso que solo participó porque tenía profesores candidatos:
“La verdad yo también estuve muy en contra (de la reforma); de hecho mi facultad casi se va en paro por eso, entonces como estudiante si lo vi no muy favorable para la ciudadanía, porque la gente no se informa y votar por alguien erróneo […] Conozco a varios profesores que están ahí postulados, entonces ya era más o menos ver cómo trabajaban ellos”, apuntó.
Los tres señalaron que tardaron entre 10 y 15 minutos en realizar su voto.
Por el contrario, otros transeúntes se pasaron de largo sin mirar la afluencia de las casillas. Es el caso de la señora Lourdes, quien señaló que no confía en una elección mal diseñada y opaca; mientras que Eduardo no se consideró apto ante el desconocimiento de los más de 600 perfiles de los candidatos judiciales para la capital.
“Siento que es una vil falsedad. Están diciendo que no se van a contar los votos aquí, sino que en privado, pues ahí va haber mucha mano negra […] Están gastando algo que no debieron haber gastado, porque ese dinero sí era para los pobres”, dijo la señora de la tercera edad.
“Entiendo que es algo nuevo, lo que estuvo mal es la manera en cómo lo hicieron: de que no hubo información, de que no hubo una campaña de las personas que se están postulando. Es preocupante”, mencionó Eduardo.