Aprueban senadores la reforma laboral de 40 horas semanales, entre críticas por fijar solo un día de descanso obligatorio

Los senadores aprobaron la reducción de la jornada laboral semanal a 40 horas. (Foto: Senado)

El Pleno del Senado de la República aprobó en lo general y en lo particular la reducción de la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, de manera gradual a 2030, con un día de descanso obligatorio.

La iniciativa de reforma al 123 Constitucional, enviada por el Ejecutivo a la Cámara Alta, no tuvo modificaciones y también contempla elevar el límite de horas extras de nueve a 12 horas semanales.

Al plantear el dictamen, la senadora del PT y presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, Geovanna Bañuelos de la Torre, defendió la iniciativa del oficialismo, al asegurar que se prioriza el tiempo, bienestar y los derechos humanos de los trabajadores. 

“Este dictamen, compañeras y compañeros senadores, representa devolver el tiempo a las personas, tiempo para la familia, para la salud, el descanso y la convivencia. Significa comprender que trabajar menos horas no es producir menos, sino vivir mejor”.

Pese a que la oposición votó a favor mayoritariamente, hubo críticas a la redacción de la propuesta de reforma laboral, debido a que la jornada no contempla dos días de descanso obligatorios. Además, por no implementarse de manera inmediata.

Al respecto, la senadora priista, Carolina Viggiano, calificó la iniciativa como una simulación, que no cumple con brindar mayor descanso a los trabajadores mexicanos, al mantener un día de descanso obligatorio.

“La esencia de la reforma no se cumple, que haya mayor descanso, mayor tiempo de calidad, que evitemos el estrés en los trabajadores, los traslados de horas y horas de ida y vuelta, el tiempo de calidad con la familia, el poder tener y garantizar una salud integral, una salud mental, emocional y física. Eso no se consigue. Se hubiese conseguido si fueran cinco por dos, cinco días de trabajo por dos días de descanso. Lo que se hizo es una simulación”.

También, la senadora de Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales, consideró que la reforma ‘mercantiliza’ el descanso al elevar las horas de trabajo extra y no fijar dos días de descanso obligatorios.

Se abre la posibilidad de que los trabajadores eleven su jornada, su tiempo extra, de nueve a 12 horas, por lo que no me equivoco si afirmó que lo que hoy se está haciendo con esta iniciativa es mercantilizar el descanso de los trabajadores. Lo que hacen es ponerle precio, pero ahí está. Abren la oportunidad de que se amplíen las jornadas extraordinarias”.

El senador por el PAN, Marko Cortés, expuso otro tema, el de la informalidad laboral en el país. Describió que la propuesta es un acto de justicia ‘a medias’, pues solo favorecerá a alrededor de la mitad de población económicamente activa.

“Es una justicia a medias porque en México el 55% de los trabajadores están en la informalidad. O sea, que esta reforma a más de la mitad de los trabajadores de México no les va a beneficiar absolutamente en nada. Segundo, si esta reforma es mal ejecutada, puede generar un efecto indeseable de que haya aún más informalidad”.

La reforma laboral establece una reducción paulatina: 46 horas en 2027, 44 horas en 2028, 42 horas en 2029 y 40 horas en 2030. El dictamen justifica que su implementación escalonada busca que las empresas se adapten y no se afecte su productividad ni los derechos de los trabajadores.