Durante décadas las palmeras fueron un icono del paisaje urbano de la Ciudad de México; sin embargo, cada vez será más difícil verlas, debido a que están siendo retiradas por una plaga que las está matando.
Ahora miles de ellas lucen secas y enfermas. De acuerdo con el biólogo de la UNAM, Hibraim Pérez, esto se debe, principalmente, al hongo Nalanthamala Vermoeseni, cuyas esporas se desplazan por el viento, lo que facilita su propagación.
Si bien un monitoreo frecuente e inyecciones de fungicidas hubieran reducido el impacto, señaló que ahora lo mejor es talar cada ejemplar contaminado:
“Entre más cercanía exista entre una palma enferma y una que no lo está, pues es más fácil que se contagie”
“Por eso en general no se hacen tratamientos, porque son caros y la efectividad es poca. Cómo para qué gastar en algo que difícilmente se va a curar […] Vamos a suponer que de mil individuos logras salvar a uno o dos”, explicó en entrevista para 88.9 Noticias.
No se tienen datos exactos de cómo entró el patógeno a la capital, pues un hongo puede viajar, incluso, en los zapatos. Cabe mencionar que el primer caso de una palmera sin actividad biológica se registró en 2011.
El especialista afirmó que no es un fenómeno aislado, también se ha presentado en Estados Unidos y algunos países de Europa.
Enfatizó que, aunado al estrés que sufren con el cambio climático, esta especie no es ideal para la CDMX, por lo que es la oportunidad de pensar en una reforestación con especies que consumen menos agua y brinden distintos servicios ambientales.
“Pusieron palmas porque son muy bonitas y porque se pusieron muy de moda en el mundo. Pero son de climas mucho más cálidos, vienen de las islas Canarias, entonces están a nivel del mar, con temperatura más altas y de mayor humedad”
“Entre más utilicemos flora que sea nativa del lugar, aunque no sea tan espectacular porque tengan flores, va a ser más funcional”, subrayó.
Las palmeras tienen una esperanza de vida de 200 años, pero en CDMX sobreviven en promedio 80 años.
No se van a retirar todas
En lo que va de la actual administración del Gobierno de CDMX, personal de la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) ha talado al menos 202 palmeras, principalmente en la alcaldía Benito Juárez, de acuerdo con el arquitecto Adrián Hernández, director general de Servicios Urbanos y Sustentabilidad.
La mayoría en atención de denuncias de vecinos ante los riesgos que representa la caída de hojas secas, las cuales pueden quebrar hasta el parabrisas de autos. No obstante, no se tocarán las que sigan vivas.
“Tenemos alrededor de 15 mil palmeras afectadas por plagas en las diversas alcaldías […] Si en estos seis meses hemos bajado 202 palmeras, quiere decir que al año estaríamos bajando 400 o 500”
“Si nosotros encontramos alguna rama verde, esas no las tocamos. Nos estamos abocando únicamente a las que están totalmente muertas”, aseguró.
Finalmente, confirmó que la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) ocupará los espacios con ejemplares nativos, pero no dio un lapso de tiempo, ya que primero se realizará un tratamiento biológico y desinfección de suelo.
“Tenemos por mencionarte algunos, anacahuita, astronómica, capulín, ceiba duraznillo, ébano, guayabo, mezquite, tepozán… que, obviamente, por cada palmera que se baja se restituye por una especie nueva”, agregó.
El funcionario señaló que hasta el momento ningún tronco de palmera muerta se ha caído por los fuertes vientos, pero hizo un llamado a la población a mantenerse alerta y reportar cualquier caída de hojas.






