La Selección de Futbol de Argentina es bicampeón de la Copa América 2024 y se convierte como la máxima ganadora de este certamen con 16 tras vencer 1-0 a una Colombia que dejó todo en el terreno de juego.
El gol del triunfo lo marcó Lautaro Martínez al minuto 112 con asistencia de primera intención de Giovani Lo Celso.
Tragedia, lamento; bien jugado, con coraje, con garra, ímpetu al máximo; con sangre, sudor y lágrimas; drama absoluto, polémico, magia, comedia, suspenso; con más corazón que energía. Así es como se jugó la gran final de la Copa América 2024.
En un partido que empezó tarde a base de cuestiones lamentables en la organización por parte de la Conmebol, los 120 minutos, y más, que nos regalaron ambas escuadras, serán recordados por los aficionados como un 1-0 inigualable, ya que tuvo de todo.
Los primeros 45 minutos, sin duda alguna, fueron totales para la selección “cafetera”. Los trazos de James Rodríguez a la llegada por la banda derecha de Santiago Arias eran fantásticos.
Luis Díaz colaboraba en medio de Christian Romero y Gonzalo Montiel, defensores argentinos, por lo que les causó un daño terrible, pero no irreversible, ya que de todas todas, cortaban el ataque los de la “albiceleste”.
Realmente, Montiel y después Molina, marcaron excepcionalmente al extremo derecho del Liverpool. Córdoba chocó a más no poder contra Lisandro Martínez, pero tampoco pudo.
En el ataque de los campeones del mundo, tuvieron buenas combinaciones que terminaron con dos disparos a puerta, uno de Julián Álvarez y otro de Lionel Messi, ambos que fueron errados.
Destellos de Messi y algo más, más corazón de Leo que otra cosa. Sangre, sudor y literalmente lágrimas es lo que mostró el capitán de Argentina en este duelo. Lo intentó hasta donde pudo y vaya que pudo más de lo que su cuerpo podía soportar.
Las gotas en sus ojos nos hicieron recordar a las de su rival deportivo más grande, Cristiano Ronaldo, que hace unos días nos regaló la misma imagen, este por errar un penal en tiempo extra de los octavos de final de la Eurocopa 2024.
Pero esto nos recuerda que, nuestros ídolos son humanos, les queda poco tiempo en el rectángulo verde, les queda cada vez menos de patear una pelota y escuchar sus nombres en las alineaciones de sus equipos, en los banquillos de sus selecciones, en la convocatoria de sus combinados.
El segundo tiempo tuvo más golpes que emociones reales en las áreas, sin embargo, la tensión se sentía al máximo, nadie quería regalar nada y así es que nos fuimos a los tiempos extra.
Ya sin Messi, ya sin Díaz, ya sin Mac Allister, ya sin James, pero sí con Lautaro, sí con Lo Celso, sí con Quintero y sí con Borré, las emociones llegaron. El invitado especial arribó al minuto 112 tras un pase filtrado de Giovani Lo Celso, ese mismo que se perdería la Copa del Mundo de Qatar 2022, ese mismo jugador del Tottenham de Inglaterra, le metería un pase de primera intención a la espalda de los defensores centrales de Colombia a Lautaro Martínez y sí, ese mismo capitán del Inter de Milán mandaría al fondo de las redes el balón al cruzarlo con la salida del cancerbero del Atlas, Camilo Vargas.
Borja puso los golpes en el 114, pero volvimos al mar de lágrimas al 117, cuando un Ángel que lo dio todo por su selección, por su bandera y sus colores salió del campo, así marcó su retiro de la Selección de Futbol de Argentina, Di María lo dio todo en el campo.
Al igual que James Rodríguez que brilló como estrella a punto de extinguirse, ese zurda mágica nos dio tanto, pero hoy no fue suficiente. Colombia volverá y lo hará más fuerte, habrá que considerarlos serios candidatos para la Copa del Mundo del 2026. El esfuerzo del argentino Néstor Lorenzo al frente de “La Tri” quedará ahí, con los récords de partidos en 90 minutos sin perder (29) y con la garra y magia de haber llegado a esta instancia.
El réferi central brasileño, Raphael Claus pitó el final del encuentro y así se dio por finalizada una Copa América que tuvo de todo: Tragedia, lamento; bien jugada, con coraje, con garra, ímpetu al máximo; drama absoluto, polémica, magia, comedia, suspenso, con más corazón que energía. Así se jugó la Copa América 2024.
Por Javier Gamez Espinosa e imagen de PromesaStudio / Depositphotos.com






