A la par de las tradiciones de Día de Muertos, con la instalación de ofrendas y visitas a los cementerios, la Arquidiócesis Primada de México destacó que, cada 02 de Noviembre, las iglesias realizan oraciones por quienes murieron solos, por quienes no tienen familia que los recuerde y por quienes nunca conocimos.
A través de la editorial Desde la Fe, se señaló que quien pierde a un ser querido necesita tiempo, compañía y espacio para hablar de su dolor, por lo que una parroquia que recuerda a sus difuntos puede convertirse también en una comunidad que acompaña a quienes lloran.
En estas fechas, hizo un llamado a renovar la esperanza e interceder por los que nos precedieron y a sostener a quienes sienten su ausencia.
“Nuestras vidas están entrelazadas y podemos ayudarnos incluso más allá de la muerte”, se lee en la publicación.



