Ante la presión que se vive hacia el INE, por los escándalos de relaciones extrañas con proveedores, por parte de su hasta hoy presidente, Guadalupe Taddei, los despidos masivos, los intentos de acallar a la prensa, finalmente la orillaron a presentar su renuncia ante la cámara de diputados.
En un comunicado la controversial presidenta, dijo estar convencida de que lo hace para proteger al Instituto y permitir que continúe cumpliendo su misión constitucional, pues debe estar siempre por encima de cualquier interés coyuntural o personal.
Agregó: En el marco de la cultura democrática de nuestro país, la crítica periodística, el escrutinio público y la conversación digital son expresiones legítimas y necesarias. Vivimos una etapa de gran velocidad informativa y de intensa conversación en redes, y no soy ajena a los señalamientos que durante los últimos días se han difundido en medios de comunicación y redes sociales donde se han circulado trascendidos, montajes, filtraciones y versiones cuya autenticidad, contexto y propósito como en todos los casos deben verificarse y corroborarse.
Una vez presentada la renuncia, el consejo general deberá reunirse para, de manera colegiada, nombrar, entre ellos un sustituto o sustituta, y esperar a que los legisladores nombre a quien encabece al INE en este proceso electoral, lo antes posible.








