Karina Velázquez, mamá de Erick Adrián López, cuenta que mientras su hijo y otros dos jóvenes trabajaban en una óptica ubicada sobre Motolinia. El 07 de octubre pasado, se realizó un operativo para retirar motocicletas y volanteros en el Centro Histórico. En medio de las acciones se registró una pelea y dos policías fueron agredidos. Erick y sus compañeros escucharon el alboroto y salieron del establecimiento para ver qué ocurría.
Karina asegura que los tres permanecieron en la entrada del negocio, como espectadores, y después regresaron a trabajar, tal como lo demuestran los videos en su poder.
“Mi hijo en esos momentos estaba laborando… primero salió, estaba de espectador, volteó a ver qué era lo que pasaba, se vuelve a meter a su local, vuelve a salir, se vuelve a meter, pero en todo momento él estuvo en su local”.
La señora sostiene que hay cámaras de seguridad que permiten reconstruir esos minutos.
En una de las grabaciones, registrada alrededor de las 12:57 horas, aparecen los tres trabajadores afuera de la óptica, mientras se escucha y se observa el tumulto que ocurre en la calle, después los tres regresan al establecimiento.
Karina relata que, los responsables de la agresión se retiraban en una dirección y los policías en otra. Minutos más tarde, varios agentes entraron a la óptica donde estaban los jóvenes trabajando, para después sacarlos por la fuerza, incluso se observa cuando un agente de tránsito le da un “sape” a Erick.
“Entran los oficiales, los detienen, mi hijo al parecer creo que dice: ‘Pero si yo no hice nada’, y lo golpean. Se ve en el video que le dan una cachetada, lo van mazapanando. No sé si ahí fue cuando le robaron su celular, pero le quitaron su teléfono”.
En otra grabación en poder de la familia, alrededor de las 13:19 horas, se observa el ingreso de más de diez agentes de Tránsito al establecimiento y la salida de los tres jóvenes. Estas imágenes permiten comparar la vestimenta de Erick con la de uno de los hombres señalados como responsable de golpear a un policía, y se pueden comprobar las diferencias.
La señora Karina explica que ambos llevaban ropa oscura y pantalón de mezclilla, pero que había diferencias en los tenis, accesorios, cabello, gorra y otros elementos.
“Mi hijo trae una cadena de plata, un pantalón roto, una playera negra con el logotipo blanco, trae un reloj blanco, trae unos tenis blancos con un logotipo de Nike azul rey… mi hijo no usa gorra y trae lentes”.
Los siete detenidos fueron presentados ante un Juez de Control por los delitos de homicidio calificado en grado de tentativa y lesiones. Durante la audiencia, que se prolongó por más de siete horas, la defensa solicitó la duplicidad del término constitucional, por lo que la continuación está prevista para este jueves 15 de octubre.
Mientras tanto, los siete permanecen en el Reclusorio Norte, luego de que un juez les impusiera prisión preventiva justificada.
Karina asegura que la familia de los tres trabajadores presentó una queja ante la. Comisión de Derechos Humanos de la CDMX, por lo que personal de ese organismo ya acudió a entrevistarlos.
La mamá de Erick aclara que reprueba la agresión contra los policías. Lo que reclama, es que se revisen todas las imágenes antes de determinar quiénes participaron y quiénes solamente estaban en el lugar, al mundo tiempo, hace un llamado a la presidenta de la República Claudia Sheinbaum y a la jefa de Gobierno, Clara Brugada, para que basados en pruebas se corrija la actuación de la policía y los inocentes sean dejados en libertad.
“Lamento mucho lo sucedido con los oficiales, no apoyo ningún tipo de agresión ni tipo de violencia. Solamente estoy hablando como mamá desesperada que quiere que se haga justicia porque ellos son inocentes, mi hijo también, que por favor chequen sus videos y evidencias”.
La familia espera que las grabaciones de la óptica y las imágenes de las cámaras utilizadas durante el operativo sean revisadas durante el proceso. Mientras tanto, los tres jóvenes continúan detenidos junto con las otras cuatro personas señaladas por las autoridades de haber participado en las agresiones.
La defensa busca demostrar que Erick Adrián López, Luis Aranda y Óscar Barón no fueron parte de la violencia registrada en Motolinia, sino trabajadores que se encontraban en su lugar de empleo cuando ocurrió la gresca.








