Han pasado cinco días desde que entró en vigor el nuevo Reglamento para la Instalación, Operación, Verificación y Seguridad de Locales Comerciales dentro del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro de la Ciudad de México, pero muchos vendedores siguen sin cumplir con las principales disposiciones.
Y es que en los pasillos de estaciones como Tacuba y Balderas, de las Líneas 2 y 3, respectivamente, aún se escuchan gritos de empleados de los locales, además de vagoneros, promocionando sus mercancías, lo que genera más contaminación auditiva.
“¡Botella de agua a 10 (pesos), cacahuates a 10!”, “¡Llévate el paquete de galletas a 10!”, “¡Llévate el juego de pastillas Halls, te valen 10. Menta, hierbabuena, colors, te vale 10!”, “¡Llegaron los Labubus para decorar tu bolsa, la mochila, la petaca!”, son algunos de los sonidos.
Pese a que la autoridad prohibió vender productos distintos al giro autorizado, abundan los locales con dulces, bebidas, accesorios y electrónicos.
Una joven que atiende un pequeño puesto cilindrico en la estación Deportivo 18 de Marzo, de la Línea 6, y que ya utiliza un chaleco oficial del Metro, confesó que dejar de promocionar la mercancía con gritos y cartulinas de color sí afectan las ventas por la alta competencia.
“Sí, sí gritaba y sí exhibía más los productos y ahora ya no; ya ni siquiera se puede poner precios visibles, que hay que ponerlos color blanco […] (Mi venta ha bajado un) 30 por ciento. A nosotros nos presionan, pues que la renta salió, pues no hay venta.
No es parejo, y hay muchos que siguen gritando y siguen haciendo y hay muchas estaciones que ni siquiera el chaleco (lo tienen) en todos lados”, detalló.
En cambio, otros empleados de locales más grandes ven con buenos ojos el nuevo reglamento. Es el caso de Vanessa, quien vende ropa y accesorios para dama en la estación Tacuba.
“Realmente lo que vendo pues es vista, es visual. O sea, nada más así como de ‘pasale, bonita’, hablarle a la gente para que se anime y convencerla.
Como tal no sacamos muchas cosas al límite, solo este maniquí y el de allá, al nivel de lo que es el local”, argumentó.
Mientras que Yosmar, que atiende una cafetería en la estación Tacubaya afirmó que el manejo de residuos tampoco es un problema: “Pues viene un señor y le pagamos a él y se lo lleva”, dijo.
El STC indicó que estas disposiciones tienen el objetivo de reordenar espacios para facilitar la movilidad de usuarios. Los comerciantes tendrán hasta 60 días para adecuarse, de lo contrario podrían ser sancionados hasta con multas de 23 mil pesos o la cancelación del espacio.
Durante este periodo supervisores del Metro recorrerán las instalaciones para verificar que se cumplan las reglas.








