El 10 de diciembre, Hollywood amaneció con una triste noticia, pues el actor Peter Greene había sido encontrado sin vida en su propia casa. Ese día, la noticia fue confusa, pues el cuerpo presentaba una herida de bala, aunque la policía dijo que no había indicios de un hecho delictivo.
Ahora, dos meses después, se reveló que lo que pasó fue que él mismo actor de la película “Pulp Fiction” se infringió a sí mismo el disparo, pero que fue accidental.
La policía forense de Nueva York detalló que la bala entró por la axila izquierda y perforó la arteria branquial. Por su parte Gregg Edwards, amigo y manager de Greene, indicó que él estaba de buen ánimo, con deseos de trabajar y mejorar su salud, pues el día de su muerte tenía programada una cirugía para retirarle un tumor benigno cerca del pulmón.








