El Gobierno de Baja California Sur, anunció una serie de medidas preventivas ante la llegada del huracán “Lorena” de categoría 1, con el fin de proteger a la población del estado.
Como parte de las disposiciones, se suspendieron las clases en los cinco municipios, en todos los niveles educativos y turnos, tanto en instituciones públicas como privadas.
Asimismo, las oficinas estatales cerraron sus puertas, aunque las áreas operativas y de atención ciudadana permanecen en guardia para atender cualquier contingencia.
En tanto, durante la sesión del Consejo Estatal de Protección Civil, se determinó liberar las casetas de cobro en Los Cabos, mientras que el transporte público en este municipio quedó suspendido hasta nuevo aviso.
Respecto a los puertos, se informó que permanecerán cerrados a la navegación para embarcaciones menores.
En cuanto a los aeropuertos de La Paz, Los Cabos y Loreto, se reveló que continúan operando con normalidad, aunque se exhortó a los pasajeros a mantenerse en contacto con sus aerolíneas ante posibles cambios en sus vuelos.
Por otra parte, el gobierno estatal también confirmó la instalación de 19 albergues temporales, distribuidos entre San José del Cabo, Cabo San Lucas y otros municipios.
Finalmente, se aseguró que existe suficiente abasto de alimentos y combustible, por lo que se pidió a la población evitar compras de pánico.
Mientras que en materia de salud, se suspendieron los servicios de consulta externa en Los Cabos, manteniéndose únicamente las áreas de urgencias en funcionamiento.



