(Con información de EFE e imagen de MEXSPORT)

Villarreal desperdició una oportunidad para viajar con un marcador holgado a Londres y aunque ganó por 2-1 el encuentro ante el Arsenal, dejó vivo a un rival que manejo bien el balón en algunas fases del choque, pero que solo hizo una ocasión de gol en todo el encuentro.

La primera mitad fue dominada por el equipo local y se resolvió con un 2-0 y aunque en la segunda parte el equipo no brilló, la expulsión de Dani Ceballos a media hora del final, no premió al conjunto que jugaba con once y el Arsenal, con un gol de penalti y tras la expulsión de Capoue, se marchó de La Cerámica con un 2-1 esperanzador.

Cuando mejor se mostraba el Arsenal, una falta de Ceballos sobre Parejo supuso la expulsión del jugador español del equipo inglés, lo que dio paso a una media hora final en la que la ventaja en el marcador y la superioridad numérica ponían el partido muy de cara para los hombres de Unai Emery.

La expulsión permitió que el Villarreal recuperara el balón que había perdido desde el descanso y propició un nuevo escenario. El Villarreal tenía la posibilidad de ampliar su ventaja y convertir el marcador en goleada, mientras que el Arsenal no podía renunciar a meterse en la eliminatoria con un gol a domicilio.

En el ecuador de la segunda parte, el Villarreal no había conseguido hacerse con el partido y, además, un penalti señalado a Trigueros sobre Saka, transformado por Pepé, dio vida a un Arsenal que hasta entonces había sido incapaz de crear peligro ante la meta del equipo local, pero se había mostrado muy capaz de mantener el balón.

Poco después el encuentro se niveló con la expulsión de Capoue y entró en los diez minutos finales con las fuerzas parejas en un tramo final nivelado a pesar de la ventaja que había tenido el conjunto local hasta el descanso. Al final, el Arsenal se marchó más contento que los locales de La Cerámica.