“¡Papá, estoy caminando!”, éstas fueron las palabras de Lorenzo, un pequeño de 5 años que nació con diparesia espástica, un tipo de parálisis cerebral que afecta el control de los músculos y la coordinación motora de sus miembros inferiores.

Lorenzo Alegre nació a los siete meses de gestación, en febrero de 2013, en Argentina. Como muchos niños prematuros debió quedarse internado quince días en observación en el área de Neonatología, hasta que pudo ser dado de alta.

Sus primeros meses, según recuerdan sus papás, fueron como los de cualquier bebé, pero a medida que crecía comenzaron a notar que no lograba sentarse solo ni pararse, algo que los puso en alerta e incentivó a realizar una consulta médica.

Fue en el mismo nosocomio donde se les informó por primera vez que “en su historia clínica figuraba que había sufrido una parálisis cerebral al nacer” y que eso había afectado su área motriz.

A los pocos meses de cumplir un año Lorenzo comenzó una terapia de rehabilitación física, y a casi cuatro años de distancia, llegó el día en que el pequeño dio sus primeros seis pasos solito en los pasillos del hospital Alassia.

Ese video fue más tarde compartido por su papá en la red social Facebook: