Transforman la zona cero del puente La Concordia en un memorial a las víctimas del flamazo

(Foto: Alemao Luna)

La zona cero del puente La Concordia, en Iztapalapa, se convirtió en un memorial para las víctimas del flamazo que ha dejado al momento 28 personas fallecidas.

En los últimos días, personal de limpieza urbana del gobierno de Ciudad de México retiró toda la basura amontonada, cortó el pasto al ras de la tierra y pintó los pilotes del trolebús elevado; sin embargo, permanecen decenas de árboles quemados y sin follaje, así como un pedazo de muro de contención destruido en la curva donde volcó la pipa cargada de 49 mil litros de gas LP.

Ante el maquillaje de la tragedia, vecinos pintaron ángeles en los pilotes con leyendas como “Sus vidas honran nuestros recuerdos” y “En su memoria la luz permanece”. Además colocaron cinco ofrendas dedicadas a las víctimas, donde la gente cruza la peligrosa autopista México – Puebla para dejar flores o una veladora.

Es el caso de Alfredo, un repartidor de aplicación móvil de 24 años, quien se quitó el casco y la enorme mochila cuadrada para hacer una oración. Y es que aseguró que, la tarde-noche del 10 de septiembre, trasladó a varios familiares que buscaban desesperadamente a sus heridos en los hospitales.

“No sé si es que yo sea muy sentimental y que lloro mucho, pero no se merecían algo así. No […] Yo como repartidor, pues yo paso a diario por aquí, infinitas veces tengo un camión de gas o gasolina enfrente. A mí me da muchos nervios ya pasar por aquí”

“Sí, todo ha cambiado mucho. Como puedes ver todo está pintado, al siguiente día ya estaban pavimentando, ya hay jardinería, ya los policías se vienen a parar aquí”, dijo en entrevista a 88.9 Noticias.

 

Hay enojo con las autoridades

Verónica y su madre viven en la colonia San Miguel Teotongo, a unas cuantas calles de la zona cero. Señalaron que antes del siniestro se veían tres carpas en las que pernoctaban al menos 15 personas en situación de calle, pero ya sólo han visto dos sujetos.

Expresaron su molestia ante las investigaciones de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX, pues afirman que toda la zona conocía lo deteriorada que estaba la carpeta asfáltica y que entre semana, por las tardes, el tránsito es lento.

“Había demasiados baches y cada que llueve se inunda […] Era hora pico (los automovilistas) no suelen pasar rápido”

“Es la primera vez (que venimos). Vivimos del otro lado de la carretera porque, como ves, es difícil pasar y también es pesado psicológicamente para todos estar aquí. La gente está muy triste pero se entiende que hay que seguir viviendo”, compartieron antes de dejar unas rosas blancas.

Durante la visita, 88.9 Noticias no registró pipas de agua o gas que tomaran la curva del accidente. Los autobuses y vehículos particulares lo hicieron a baja velocidad.

Cerca del mediodía, alrededor de 60 vecinos arribaron para participar en los rezos por quienes murieron y los que aún luchan por su vida en los hospitales. También colocaron una cruz de metal de tres metros de altura.

“Hoy venimos a este lugar donde fue el accidente a hacer oración y a darles luz a los espíritus que reencarnaron, desafortunadamente, para que este lugar pueda tener paz”, explicó Enrique Valdés, integrante de la Escuela Espiritual de San Miguel Teotongo.