La cita para la marcha, era a las 4 de la tarde, sin embargo inicio casi una hora y media después.

La cifra de participantes empezó con 2 mil, luego a medida que fueron avanzando eran ya 6 mil 500 y al llegar al Zócalo de la Ciudad de México, autoridades capitalinas hicieron el cálculo de 22 mil, lo cierto es que estudiantes de distintas escuelas de la UNAM y otras universidades como el Politécnico, se vieron reforzados con integrantes de distintas organizaciones civiles como familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, ejidatarios de San Salvador Atenco y afectados por los sismos del 2017.

Ya se había determinado que se llamaría “Marcha del Silencio” y así fue hasta que la parte media de la marcha, llegó a la glorieta de la Palma sobre Paseo de la Reforma, cuando un grupo de jóvenes rompió el pacto y empezaron a gritar algunas consignas hasta que se vieron interrumpidos por otros jóvenes que les dijeron que caminarían en silencio como hace 50 años y así lo hicieron hasta que llegaron a Reforma y Bucareli, donde se encuentra el anti monumento , ahí iniciaron nuevamente las consignas y así siguió la caminata asta incorporarse a Juárez, luego a la calle 5 de Mayo y hasta llegar a la Plaza de la Constitución. Así empezó el mitin donde se expresaron primero los integrantes de organizaciones como ejidatarios de San salvador Atenco y la madre de un joven de la UNAM que fue asesinado cuya madre públicamente pidió encontrarse con el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Finalmente hablaron los estudiantes del CCH Azcapotzalco, quienes recordaron que recibieron al rector en su plantel un día antes, porque respetan a las autoridades y porque son universitarios.

Por último recordaron que marcharán nuevamente el 26 de septiembre y el 2 de octubre.

De ésta manera concluyó el mitin con la promesas de los jóvenes de que continuarían en su lucha.