Entró en vigor el decreto por el que se declara Patrimonio Biocultural de la Ciudad de México a las Terrazas Agrícolas de las Zonas Cerriles de Xochimilco, Tláhuac, Milpa Alta e Iztapalapa, con el fin de reconocer su importancia como sistema agrícola sustentable y una manifestación de la sabiduría ancestral de los pueblos originarios de esta zona de la ciudad, así como honrar la labor de los productores y agricultores que mantienen vivas estas técnicas.
Con esta declaratoria, las terrazas agrícolas reciben ahora un reconocimiento legal como bienes de interés público, con lo que, además de las acciones para su protección, podrán acceder a recursos públicos, integrarse en planes educativos, culturales y turísticos, y ser parte de una gestión multisectorial y participativa.
Las terrazas constituyen uno de los sistemas agrícolas más antiguos y resilientes del Valle de México.
Su origen se remonta a las culturas prehispánicas que adaptaron laderas y terrenos montañosos mediante plataformas elaboradas con un impresionante sistema constructivo que consiste en la colocación estrategica de piedra volcánica de los alrededores del Teuhtli, una sobre otra, sin ningún tipo de argamasa, con el fin de que sea la inclinación del suelo lo que mantiene unidas las rocas, permitiendo ampliar la superficie cultivable, conservar la humedad, controlar la erosión y mantener la fertilidad del suelo.


