La Secretaría del Medio Ambiente informó que, a casi seis años del primer registro confirmado de la zorra gris, continúa el avistamiento de esta especie en las Áreas Naturales Protegidas del norte de la Ciudad de México.
A través del Programa de Monitoreo de la Biodiversidad, se han documentado diversos ejemplares mediante registros directos, fotos y videos de cámaras trampa. Según la última evaluación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza
, la zorra gris se encuentra catalogada como de Preocupación Menor. Su presencia en las áreas naturales protegidas del norte de la ciudad es un indicio positivo del estado de conservación ambiental de la zona.
La presencia de esta especie está vinculada a una compleja cadena de vida animal y vegetal que facilita su supervivencia. Su dieta incluye principalmente conejos y ratones, lo que contribuye al control de sus poblaciones. Además, su comportamiento carroñero ayuda a eliminar restos orgánicos, y su consumo de frutos favorece la dispersión de semillas.



