Cinco días después de haber sido desalojados, personal de la asociación Refugio Franciscanos permanece acampando a las afueras del albergue ubicado en el kilómetro 17 de la carretera México – Toluca, en la alcaldía Cuajimalpa.
Para protegerse del frío de la noche y los rayos del sol, instalaron dos carpas a la espera de conocer el estado de los más de mil 100 perros y 36 gatos que están en el predio.
Si bien la Fundación Antonio Haghenbeck (FAH) y de la Lama, la otra asociación que disputa el albergue, son los actuales encargados de su cuidado, el permanente ladrido preocupa a Gina Rivara, directora de Franciscanos, al señalar que desconocen los protocolos, pues los ejemplares están clasificados por tamaño, edad, enfermedades y reactivos.
Incluso, enfatizó que en un video captado por un dron se observa a un trabajador de Haghenbeck buscando a una perrita de nombre “Cory” que, presuntamente, se les escapó al abrir la reja, lo que calificó como evidencia de descontrol e incapacidad:
“Desde luego que la gente que está allá adentro no tiene ni idea de a quién hay que medicar, cómo hay que medicar, qué es lo que hay que hacer. Están separados por secciones por razones importantes, no sabemos cómo lo estén manejando allá adentro”
“Ya se les salió un perrito, ya se les salió, en el área […] Podrán ser muy experimentados, pero no conocen a nuestros animalitos. No saben el manejo”, declaró este domingo, en entrevista para 88.9 Noticias.
Venta irregular del predio
El abogado de los afectados, Fernando Pérez Correa, insistió en que la intención de FAH no es mantener el refugio como lo estableció su fundador en su testamento, pues en 2022 el administrador vendió el predio de 16 hectáreas al banco “Ve por Más”, bajo el fideicomiso 303, para la construcción de torres de departamentos; lo que confirmó a través de documentos compartidos a este medio.
“Pues lo venden por 650 mil pesos, o sea, es ridículo porque predio de 163 mil metros (cuadrados). Es decir, la fundación no recibe nada y quién sabe quiénes están en ese fideicomiso que son los que se van a enriquecer cuando ya lo venden a quien vaya a desarrollar, porque también ya cambiaron el uso de suelo y ya se pone ‘multifamiliar’. Van a construir cientos de edificios ahí”, expuso.
Cabe mencionar que, en las inmediaciones de este lugar, existen varios complejos habitacionales por la cercanía tanto a Paseo de la Reforma como a la zona corporativa de Santa Fe.
Pérez Correa confirmó que el litigio todavía no termina y que el próximo martes 16 de diciembre entablarán una mesa de negociación organizada por la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) y la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) de la Ciudad de México.
El objetivo es claro: no les interesa el predio, sino recuperar el cuidado de los perritos y gatitos, así como que tengan un espacio digno para su cuidado, que podría estar en Texcoco, Estado de México, gracias a la donación de un terreno de 15 mil metros cuadrados de un particular:
“Llegamos a un convenio que se firmó ante el juez, en donde ellos dijeron ‘pongan el terreno, nosotros ponemos el refugio, nosotros lo construimos’. No lo han construido, no quieren gastar un peso.
Nosotros ya tenemos el terreno, está en Texcoco, está escriturado y es público que es de Refugio Franciscano. Si quieren que nos mudemos que nos construyan el refugio que se comprometieron a construir”, agregó.
Según Gina Rivara, el costo para edificar un albergue de estás dimensiones puede superar los 20 millones de pesos, monto que nunca han tenido, pero que es relativamente baja para quienes integran el fideicomiso.
“Construir un albergue de mil animalitos es durísimo. Digo, el presupuesto que hay es de 20 millones, entonces ¿dime tú? porque somos un albergue muy pobre, pero jamás hemos dejado de recibir a las criaturas”, detalló.
Por lo pronto, pidió a la ciudadanía que conoce la labor de su asociación a sumarse a la protesta, difundiendo el caso y haciendo presión a las autoridades capitalinas.








