Una recién nacida cuyos intestinos grueso y delgado, el estómago, la vejiga y otros tejidos se desarrollaron fuera de la cavidad abdominal, fue operada por especialistas del IMSS en Yucatán y se recupera satisfactoriamente.

A través de un comunicado, el IMSS que se trató que es un defecto de nacimiento que se presenta cuando los músculos de la pared abdominal del bebé no se forman correctamente al inicio de la gestación, provocando que los órganos se salgan del cuerpo a través de un orificio al lado del ombligo.

Han pasado cinco meses desde que nació la pequeña y los doctores auguran que puede tener una vida sin mayores complicaciones, con los cuidados y seguimiento adecuados.

La niña nació en octubre del año pasado y su condición era grave y de alto riesgo, no sólo por el nacimiento prematuro y bajo peso –un kilo 600 gramos–, sino por las dos cirugías que se debían realizar de forma urgente para colocar dichos órganos en su lugar.

Al haber tenido una exposición al líquido amniótico durante la de gestación, la bebé presentó inflamación y al no haber una movilidad natural de los intestinos, ya que al realizar la cirugía están paralizados, se le dio alimentación por vía intravenosa por dos semanas.