El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelensky, sostuvieron este viernes su tercera reunión en la Casa Blanca, en la que evidenciaron diferencias sobre el rumbo de la guerra en Ucrania. El encuentro, que se extendió por varias horas, contó con la presencia de los principales asesores de ambos mandatarios y, según reportes, tuvo momentos de tensión.
De acuerdo con medios internacionales, Trump rechazó la solicitud de Zelensky para otorgarle misiles Tomahawk de largo alcance, al considerar que esto podría provocar una escalada del conflicto con Rusia. Esta negativa habría generado un ambiente incómodo durante la reunión, marcada por posturas contrastantes sobre las estrategias para alcanzar la paz.
Tras el encuentro, el presidente Trump insistió en la necesidad de un alto al fuego inmediato, argumentando que la guerra ha causado “demasiada devastación y demasiada muerte”, además funcionarios estadounidenses indicaron que el mandatario norteamericano considera prioritaria la vía diplomática y buscará mediar para frenar los enfrentamientos.
Por su parte, Zelensky calificó la reunión como una “conversación directa”, y aunque reconoció las diferencias, aseguró que el diálogo “realmente puede ayudar a acercar el final de esta guerra”. En un mensaje publicado en redes sociales.
El mandatario europeo también destacó que Trump comprende la complejidad de las negociaciones territoriales de ucrania, al ser uno de los puntos más delicados del conflicto con Rusia, sin embargo, confió en que el presidente estadounidense pueda gestionar una salida diplomática, tal como lo hizo con el conflicto entre Israel y Hamás.


