El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, rompió relaciones con Estados Unidos y dio un plazo de 72 horas para que el cuerpo diplomático estadounidense abandone el país.

Durante un mensaje en el balcón del Palacio de Miraflores, sede del gobierno venezolano, Maduro acusó a Estados Unidos de intervencionismo y tratar de imponer un “gobierno títere” que responda a sus intereses.

Esto, después de que Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, juramentó como Presidente Encargado y recibió el apoyo de varios países, incluido Estados Unidos.

“Sólo el pueblo da, solo el pueblo quita”, dijo Maduro al cuestionar la autoproclamación de Guaidó como presidente interino y advertir que los órganos de justicia del país deben actuar apegados a la ley, para preservar el Estado y el orden democrático.

Ante miles de personas, Maduro advirtió que en Venezuela dicen no al golpismo, no al intervencionismo, no al imperialismo, al reiterar que fueron los venezolanos quienes lo eligieron.

Dijo que este intento de golpe de estado, con el que se pretende encadenar al país, es la mayor insensatez que ha cometido el imperialismo, sus aliados y la oposición venezolana.

Hizo un llamado a todas las fuerzas a cerrar filas, tras destacar que los problemas de los venezolanos los resuelven los venezolanos.

Pidió la ayuda divina para que Venezuela salga airosa de esta prueba, porque el país tiene derecho a autogobernarse de manera soberana, libre e independiente, así como a la lealtad y a los intereses nacionales.

Cabe destacar que horas antes, miles de opositores venezolanos salieron a las calles para exigir la renuncia de Nicolás Maduro, quien fue considerado como usurpador por la Asamblea Nacional de Venezuela.