Rick Scott, gobernador de Florida, pidió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump una declaración de desastre mayor con el fin de agilizar recursos y asistencia para los afectados por el huracán Michael.

Según las autoridades, ha sido la tormenta más poderosa en golpear este estado del sureste estadounidense en años.

Al menos dos personas murieron, una en Florida y otra en Georgia.

El ojo de Michael tocó tierra firme cerca de Mexico Beach, una localidad a unos 30 km al sureste de Panama City, como un huracán de categoría 4 de un máximo de 5 en la escala Saffir-Simpson, informó el Centro Nacional de Huracanes.

Hoy Michael se degradó a tormenta tropical mientras atravesaba Georgia, pero aún hay lluvias torrenciales con vientos de 70 km/h.

Fotos y videos de Mexico Beach, una comunidad de unos 1.000 habitantes, mostraban escenas de devastación absoluta. Las casas parecían flotar en medio de calles inundadas, algunas totalmente destruidas tras haber perdido el techo.

Se estima que unas 375.000 personas de más de 20 condados recibieron órdenes de evacuación, obligatoria o voluntaria.

Además de Florida, los estados de Georgia y Alabama emitieron declaraciones de emergencia.

Hay que recordar que la temporada de huracanes del Atlántico termina el 30 de noviembre.