Algunos anexos son espacios que parecen lugares de tortura.

De acuerdo con Alejandro Nanclares Portocarrero, gerente médico en Laboratorios Pfizer, hace falta que se inviertan recursos económicos en el tema de prevención de adicciones porque actualmente se trabaja más en el manejo y como muestra están los Centros de Integración Juveniles, que no están captando a los adictos quienes terminan en anexos que son, desde su punto de vista, lugares improvisados, que no están regulados y que no tienen controles médicos. Las adicciones van a la alza, aseguró.

“Crearon cientos de Centros de Integración Juvenil, pero la realidad es que los centros de integración juvenil no están captando el paciente adicto, el paciente adicto está en los anexos, que son como lugares improvisados realmente no tienen una regulación”

Alejandro Nanclares Portocarrero, dice que con base en su experiencia psiquiátrica, en los anexos no hay control médico,  hay buenos, malos y aquellos que parecen lugares de tortura.

En ese sentido comentó que no hay una política bien estructurada para abordar los padecimientos mentales.

Como ejemplo comentó que en las instituciones públicas de salud, no hay un pabellón o una área de psiquiatría. En el Hospital General de México, en el Centro Médico Siglo XXI, que son instituciones de las más grandes e importantes en México, en materia de investigación y atención de la salud, explicó, no hay camas destinadas a psiquiatría.