Luis Miguel tuvo fiesta este sábado en la toscana italiana, razón por la cual hizo una pausa en su gira de conciertos por Estados Unidos. No era para menos, pues la fiesta fue por la boda de su hija Michelle Salas con el empresario venezolano Danilo Diazgranados. La fiesta duró tres días y habría costado cerca de 900 mil dólares.
Aunque los detalles se mantuvieron en secreto en las semanas previas, al final la revista Vogue publicó fotos y videos de los dos vestidos de novia y uno más de color verde olivo de la firma Dolce & Gabbana que lució Michelle. Por esta exclusiva habría pagado más de 300 mil dólares. Las imágenes le dieron la vuelta a las redes sociales.
La ceremonia se realizó en la finca Il Borro, ubicada en San Giustino Valdarno, en Arezzo, Italia. En cuanto a Luis Miguel, son pocas las imágenes que dan constancia de su presencia. En algunas se le ve descendiendo de un helicóptero, acompañado por su novia, la española Paloma Cuevas.
Aunque se especuló que él entregaría a Michelle en el altar, ese momento correspondió a Stephanie Salas, la mamá. Así lo indicó la revista Vogue, que ofreció algunos detalles, por ejemplo, que también estuvieron presentes Sylvia Pasquel, abuela de Michelle; y Camila Valero, la otra hija de Stephanie.
En otras imágenes que también se viralizaron el domingo aparece Humberto Zurita, quien es el actual novio de Stephanie Salas. Ambos habían compartido en días pasados en Instagram su llegada a Madrid, y después se habrían trasladado a Italia.
Mientras todo eso ocurría en la toscana italiana, en la Ciudad de México se quedaron algunos integrantes de la dinastía Pinal, es decir, de la familia de la novia… y es que ni siquiera recibieron invitación para la boda. Al menos así lo dijo Alejandra Guzmán cuando llegó el sábado por la tarde al Aeropuerto de la Ciudad de México: “No, estaría yo allá, ¿no? No estaría trabajando, pero tengo trabajo, mi amor”.
Alejandra viajó a Monterrey, donde ofreció concierto este fin de semana; pero antes de su presentación compartió una peculiar fotografía en Instagram. En ella aparece a lado de su mamá, doña Silvia Pinal, quien no fue a la boda de su bisnieta por su avanzada edad.
Lo que llamó la atención del público es que la Guzmán sale “pintando cremas” a la cámara mientras sonríe. Al pie de foto escribió “caracoles”. Eso fue tomado por sus seguidores como un mensaje para Michelle por no llevarlas a la boda. Las críticas no se hicieron esperar.
Aún así, Alejandra contó en el mismo aeropuerto que en realidad no tiene ningún problema grave con Michelle Salas ni con Stephanie Salas o Sylvia Pasquel. Más bien dijo que la diferencia de edad y diferentes puntos de vista las mantienen alejadas. Aún así, deseó lo mejor a los nuevos esposos: “La amo, a Michelle le mando un beso para que tenga el día más feliz de su vida. Me da gusto que esté feliz, eso es lo más bello en la vida. Fue su papá, qué padre. Eso es lo más maravilloso que te puedas casar, que puedas ser feliz en la vida, caray, hay que brindar para que sean felices”.
Por cierto, en cuanto a Luis Miguel, tendrá que regresar a Estados Unidos, pues el miércoles retomará su gira con un concierto en Boston.



