La Conferencia Interamericana de Seguridad Social advierte que ante el envejecimiento de la población en América Latina, el gran riesgo para 2050 es no poder garantizar pensiones para la mitad de la población mayor de 65 años.

Y es que se estima que actualmente solo 4 de cada 10 adultos mayores en la región cuentan con una pensión.

“Hay una situación amenazante de que no podamos constituir los mecanismos de retiro suficientes y que haya un problema al final del siglo XXI de una vejez pobre.”

Es la voz de Omar de la Torre, Secretario General del organismo internacional, quien aseguró que es necesaria una gran transformación de los sistemas de seguridad social para garantizar la atención a la salud, tomando en cuenta los nuevos riesgos laborales asociados al estrés y padecimientos ergonómicos, así como que las nuevas generaciones cuenten con sistemas de ahorro y jubilación con un mayor sentido de bienestar, sobre todo ante los nuevos modelos laborales como el trabajo a distancia o trabajos cortos o por proyecto.