En la zona arqueológica de Teotihuacán se instalaron arcos detectores de metales en todos sus accesos como parte del reforzamiento de seguridad, luego del ataque armado registrado el pasado 20 de abril.
En total, se colocaron cinco arcos, uno en cada entrada principal, las estructuras cuentan con sensores laterales de alta sensibilidad, alarmas auditivas y un sistema digital para monitorear el número de visitantes
También se revisan mochilas, bolsas y vehículos que ingresan al complejo y se cuenta con la presencia de elementos de la Guardia Nacional.








