De acuerdo con la organización Oceana México, una tercera parte del pescado que se vende en el país no corresponde a la especie que se comercializa.

Así lo denunció Pedro Zapata, vicepresidente de la organización quien explicó que de acuerdo con los resultados de un estudio de 400 porciones de pescados analizadas en restaurantes, supermercados y pescaderías en la Ciudad de México, Mazatlán y Cancún, dijo que en el país una práctica común es que al consumidor le ofrezcan “gato por liebre”, en donde el 60 por ciento de los casos la sustitución es por un producto de menor calidad.

Por ejemplo, se identificó que el pescado mero es sustituido principalmente por la especie basa, un producto sustancialmente más barato que el primero: 579 pesos el kilo contra 91 pesos, lo mismo ocurre con el huachinango, que es remplazado con bagre, que tiene un costo de 53 pesos el kilogramo, mientras que el primero es de 600 pesos.