En la última década, la participación económica de las mujeres en México aumentó de 43% a 46%, según el INEGI.
Esta cifra está por debajo del promedio de los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), la cual alcanza 67%. De no diseñar estrategias oportunas para acelerar la incorporación de más mujeres, a México le tomaría 56 años alcanzar la tasa de participación económica que hoy tienen estos países.
Lo anterior lo afirmó el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), en el marco del Día Internacional de la Mujer 2025, quien destacó que la OCDE estimó que, en promedio, el incremento de la participación económica de las mujeres impulsó un crecimiento anual del PIB per cápita de 0.37 puntos porcentuales, entre 2000 y 2022. Los hombres contribuyeron con menos de la mitad de esta proporción (0.14 p.p).
El estudio muestra que aquellos países con las tasas más bajas de participación económica de las mujeres (como Italia, México y Turquía, son los que tienen mayor potencial de crecimiento económico.
Acelerar el cambio para impulsar una mayor participación económica de las mujeres en México podría aumentar el PIB en 6.9 billones en la próxima década, es decir, alrededor de 630 mil millones de pesos (mmdp) al año.
Pero para poder alcanzar el nivel de participación que mantiene hoy la OCDE, México tendría que incorporar a 18.6 millones de mujeres a su economía para 2035.
El IMCO reveló que mientras Baja California Sur, Colima y Ciudad de México registran una participación económica cercana a 60%, en Chiapas o Tabasco esta cifra se ubica por debajo de 40%. Para alcanzar la participación de los países de la OCDE, Chiapas y Tabasco tendrían que aumentar su población de mujeres económicamente activas en más del doble, mientras que Ciudad de México o Colima requieren aumentarla en menos de 40%.








