Un estudio realizado por científicos de la Harvard T.H. Chan School of Public Health, la State University of New York Upstate Medical University y el Centro de Excelencia de la Universidad de Siracusa en Nueva York en Estados Unidos reveló que el agotamiento tras un día de trabajo puede que se ocasionado por el aire de la oficina en la que trabajamos.

De acuerdo a los especialistas, la inhalación de aire en una oficina mal ventilada puede disminuir la función de nuestra capacidad cerebral en más de la mitad de lo habitual.

En un experimento realizado a trabajadores con un horario de 9 a 5 de la tarde, de lunes a sábado se les alteró los niveles en el aire que recibían y en los niveles de dióxido de carbono

En los días calificados como “verdes” donde había ventanas abiertas al aire libre y niveles de contaminación muy bajos, su rendimiento mejoró aún más con respecto al resto de días (un 101%).

Las conclusiones del trabajo revelan, por tanto, que para ser más productivo en el trabajo, necesitamos un entorno adecuado, ya que los edificios en los que trabajamos tienen la capacidad de influir tanto negativa como positivamente en nuestra salud y por ende en nuestro rendimiento laboral.